La Olimpiada de Samarcanda terminó con los títulos colectivos de Uzbekistán y China, pero también repartió quince medallas en cada sección entre los mejores jugadores de los cinco puestos de la alineación. Es una clasificación distinta de la tabla por equipos: exige al menos ocho partidas y ordena a los candidatos por rendimiento, no por porcentaje de puntos.
Ese criterio ayuda a entender algunos resultados. Un suplente que juega contra rivales más fuertes puede superar a otro con más puntos; dos jugadores con el mismo rendimiento se ordenan por los desempates previstos en el torneo. El balance final dejó campeones consagrados, una plata para un jugador de 15 años y una medalla española.
Abdusattorov completa una Olimpiada casi perfecta
Nodirbek Abdusattorov ganó el oro del primer tablero con un rendimiento de 2869 en once partidas. Fue la referencia del campeón: permaneció invicto y sostuvo a Uzbekistán tanto en los cruces directos como en las rondas en las que el margen colectivo fue mínimo.
La plata fue para Yağız Kaan Erdoğmuş, de 15 años, con 2839 en diez partidas. El turco terminó por delante de Praggnanandhaa, bronce con 2772. El segundo puesto de Erdoğmuş tiene un peso especial porque llegó jugando siempre en la mesa más exigente, frente a los líderes de cada selección.
Wei Yi gana por el margen más estrecho
El segundo tablero produjo el desenlace más cerrado. Wei Yi y Jorden van Foreest acabaron con el mismo rendimiento, 2798. El oro quedó para el chino, que disputó diez partidas frente a las nueve del neerlandés. Javokhir Sindarov fue bronce con 2797: un solo punto de rendimiento separó al campeón del mundo aspirante de la plata.
La igualdad refleja el nivel de esa mesa. Wei aportó estabilidad al equipo chino, Van Foreest convirtió el segundo tablero en el principal motor de los Países Bajos y Sindarov combinó su función colectiva en Uzbekistán con una actuación individual de élite.
Svane remonta en el tercero
Frederik Svane terminó primero en el tercer tablero con un rendimiento de 2796. El alemán superó en la clasificación final a Nodirbek Yakubboev, plata con 2774, mientras Shant Sargsyan obtuvo el bronce con 2745.
Yakubboev había encabezado esta carrera durante buena parte del torneo. Svane lo adelantó al cierre gracias al conjunto de sus once partidas, dentro de una selección alemana que alcanzó el bronce por equipos. La medalla mide algo más que una racha: premia la calidad de toda la oposición y la regularidad acumulada.
Samunenkov desplaza a Gukesh
El cuarto tablero también se decidió al final. Ihor Samunenkov conquistó el oro con 2720, apenas dos puntos de rendimiento por encima de Gukesh, plata con 2718. Levon Aronian completó el podio con 2699.
Gukesh llegó a la última ronda con opciones de terminar primero, pero perdió ante Gleb Dudin en el encuentro entre Hungría e India. El resultado no solo alteró esta clasificación: confirmó que el campeón mundial llegará a su defensa del título después de una Olimpiada sólida, aunque cerrada con una derrota.
Dudin se lleva el oro; Yuffa, la plata
La victoria ante Gukesh impulsó a Gleb Dudin hasta el oro de los reservas, con un rendimiento de 2738 en diez partidas. Daniil Yuffa terminó segundo con 2691 y Vladimir Hamitevici fue tercero con 2617.
La plata de Yuffa fue la única medalla individual de España. Sumó 7,5 puntos en nueve partidas y dio al equipo una producción excepcional desde el quinto puesto de la alineación. Había liderado la clasificación provisional después de nueve rondas; la derrota ante Dudin en la décima cambió el orden, pero no el valor de su torneo.
Zhu Jiner lidera las medallas femeninas
En la sección femenina, Zhu Jiner ganó el primer tablero con un rendimiento de 2638 y completó su actuación con el oro por equipos de China. Alice Lee se impuso en el segundo, Lu Miaoyi en el tercero, Elnaz Kaliakhmet en el cuarto y Savitha Shri entre las reservas.
Los podios femeninos dejaron además nombres importantes: Carissa Yip y Humpy Koneru acompañaron a Zhu; Mariam Mkrtchyan y Song Yuxin completaron el segundo tablero; Divya Deshmukh fue plata en el tercero; Ineymig Hernández, plata en el cuarto, aportó una de las mejores actuaciones latinoamericanas.
Las medallas individuales no sustituyen el resultado colectivo, pero permiten ver dónde se construyó cada campaña. Abdusattorov reunió ambos premios. Erdoğmuş confirmó que ya puede competir con la élite desde el primer tablero. Yuffa convirtió la reserva española en una posición de medalla.
